No huyas, no te alejes y escuchá lo que sentÃs porque para descubrir y llegar a lo que deseás, no hay que luchar contra el dragón sino que hay que acercarse... y besarle.
Sos libre, los barrotes de la jaula están abiertos y si por esas casualidadades los ves cerrados, busca en tu bolsillo porque vos son el dueño de la llave y la jaula la pusiste vos.